Rebanada 5
El Amante
La sangre avanzaba sigilosa en medio de la habitación.
La joven semidesnuda tirada en la cama, aún tibia, era observada por su amante, nunca entenderá porque lo hizo. Fue una dura decisión.
Bocanada tras bocanada recordaba todas y cada una de las puñaladas de amor, mientras sonaban las sirenas y el interrogatorio para el cual la única respuesta era el silencio.
No todos los días tu amante te pide que la asesines.
Advertisement

January 31, 2008 at 1:33 am
ufff… que duro. muy bueno; estos son los escritos que valen la pena leer.
siga asi jose.